Siempre que paso por la Vía Cincuentenario me llama la atención este pulpo o extraterrestre.
Quién lo hizo? Para qué? Igual, me gusta verlo y creo que le da cierto toque curioso a mi tranque matutino.
El teatro de Howard, o lo que queda., originally uploaded by Dott.
El progreso está acabando con todo. No dudo que cuando esté todo listo disfrutaré lo que ofrece Panamá Pacífico pero no dejo de pensar en todas las cosas bonitas que hay en Panamá y que en nombre del progreso hemos destruido.
Mejor ni pienso en el barrio de Bella Vista y la Exposición. 😦
Tatiana
Hoy pasé un rato en la piscina, agarrando frío. Pero… el día estaba espectacular y la Luna estaba afuera saludando.
Un lindo día.
Tatiana
Día 71 – 12 de marzo, 2011
El patio de la casa de mi mamá no es tan grande pero está agradable para agarrar un poco de brisa. También es el WC de Lily y mientras ella termina de oler todas las hojas y mirar a todos los pajaritos, uno tiene que estar ahí esperando pacientemente en una silla de plástico de esas de $3.99.
Hace rato estábamos buscando un banco de plástico para ponerlo en el patio sin tener que preocuparnos por protegerlo del sol o la lluvia. He visto, carísimos y con buena pinta así como también los demasiado frágiles y baratos, hasta que ayer vi uno en Melo con buen precio que se convirtió en mi proyecto del sábado.
El chico de Melo me dice que mejor me lo lleve armado porque hay gente que regresa diciendo que le faltan piezas. Me ofendió un poco y le dije que armado no cabía en mi carro y que me lo iba a llevar desarmado. Por supuesto ya había ojeado las instrucciones y solo era cuestión de poner las cosas en su lugar pues no se necesitan herramientas.
Lo más importante: según la cajeta, solo se tarda 5 minutos en ensamblar. Ensamblaje de 5 minutos, yo siendo ingeniera… pan comido!
Paso 1: cargar el cajetón de mi carro al patio.
Paso 2: verificar la hora. Ya abrimos la cajeta.

Paso 3: encajar la base. Las dos primeras no me costaron mucho pero la tercera fue un lío encajarla. Tal vez porque me daba cosita hacer mucha presión ya que no tenía mucho apoyo.

Paso 4: poner los brazos. Miren cuánto tiempo ha pasado.

Esta es mi foto del viernes.
Me desperté con la noticia de un super terremoto en Japón y luego un Tsunami. No nos reponíamos de la noticia cuando se comienza a hablar de peligro nuclear.
Le tengo respeto a los japoneses, me parece que son super organizados y están preparados para todo pero esto va más allá de cualquier preparación.
No tengo palabras.
Yo no soy de comer muchos embutidos pero las salchichas de pavo si las paso un poco más. El otro día compré estas y están buenas y son grandotas. Me resolvieron buco estos carnavales.
Y el domingo también aspiré, barrí y trapeé el piso. Lo triste es que aún lo siento sucio. Próximo paso: buco agua. Por eso compré una aspiradora de polvo y agua.
Este fue mi sábado de carnaval: un poco de TV, internet y mucho barrer. Luego no podía dormir del dolor en los antebrazos, una mezcla entre mucho polvo pegado al suelo y falta de ejercicio.
Se me olvidó comprar pan así que las hojaldres batearán de emergentes.
Comiendo sano, como siempre. 😉
Tatiana
Confieso que cuando estudié en Madrid tuve sentimientos encontrados respecto al carrito de la compra: por un lado mi tía era muy pija como para pasear uno por Serrano y por el otro pues nada mejor que meter todo en un carrito y tirar de los chécheres.
Y bueno, llegó el día que me compré un apartamento y me di cuenta que una de las ventajas de vivir en casa es que la distancia entre la puerta del carro y la puerta de la casa es mínima mientras que en un apartamento hablamos de un viajecillo.
A pesar que en mi PH tenemos carretillas de super, de las de empacadores, me di cuenta que eso de tener que subir los paquetes y bajar volando a entregar la carretilla como que me da pereza.
Ya había visto antes este carrito pero no lo compré pero hoy que volví a la tienda tuve que comprarlo y permanecerá en mi maletero.
Aquí la foto del carrito en cuestión presentado por Lily, nuestra bella azafata. 🙂
Tatiana