Renove mi pasaporte y perdi un dia de mi vida.


Estoy frustrada, frustrada con la ineficiencia que parece ser la norma en nuestras instituciones públicas. Fui a renovar mi pasaporte y lo que debía tomar un par de horas se convirtió en un calvario de prácticamente todo el día.

Como buena usuaria de internet  y como escuché al director de esa oficina decir que si completadas el formulario en línea se haría más rápido el proceso, pues aproveché y me registré. Confiada en que con llenar el formulario me ahorraría horas de trámite me fui a renovar mi pasaporte.

Resulta que como estamos en ahorro energético las oficinas públicas abren a las 9am (aunque la gente llegue igual a las 6am) así que ni me estresé en madrugar si al final abrirían las puertas a las 9am. Llego a las 9:30am, pregunto en la puerta dónde tengo que ir si llené el formulario por internet y la respuesta fue «que va, eso no sirve para nada…haga esa fila». Hago la fila #1 que es para que me revisen los documentos y me den el papel con mi número. Número 9-55.

Llego al primer piso y hay una sala grande con mucha más personas que sillas y todo el mundo con cara de resignación. Fila #2, espero que llamen mi número; van por el 89, recuerdan ustedes que tengo el 55? Hace calor, mucha calor. Hay una TV de alrededor de 13″ que se ve mal pero tiene HBO. O sea que hay pocas esperanzas de pasar el rato mirando una película. Por qué no me traje un libro?

A pesar que hay un tablero electrónico que te indica por qué número van los funcionarios prefieren el viejo método de utilizan la garganta para llamar los números pero te regañan si no sales corriendo apenas gritan tu número. Pasan horas y horas… y hace calor. Me da terror cuando escucho un grupo de gente a mi alrededor diciendo que estaban allí ayer pero «se cayó» el sistema y tuvieron que regresar. Ruego para mis adentros que no me toque regresar si no hasta dentro de 5 años. Como para agilizar la cosa, sale una funcionaria y llama como 10 números y se lleva a la gente a la planta baja, esto lo hace varias veces. Hay esperanzas de salir antes que termine el día y cruzo los dedos.

Ah, es hora de almuerzo y al parecer hay cambio de turno; si, casi como las gasolineras que no te despachan cuando hay cambio de turno. Llaman mi número y salto de mi silla antes que me salten. La amable funcionaria pregunta si van por el 9-55 o el 8-55, grita 8-55 y aparece alguien. Tengo que esperar que pasen 100 personas más? Por un momento me vi tirando al piso computadoras y demás demandando que me atendieran YA. La supervisora de este turno llama a la del turno anterior y aclaran el asunto: repartieron mal los tiquetes y cuando lleguen al 9-99 tienen que regresar al 8-50pico. No entiendo cómo se pueden confundir repartiendo tiquetes pero me vuelve el color a la cara, después de todo no tengo que esperar 100 personas más; solamente tengo que esperar 2 filas más.

Recuerdan que llené un formulario por internet para agilizar el proceso? Pues… me ahorró exactamente 2 minutos pues ya no tendría que dictarle a la funcionaria mi nombre, cédula y dirección pues le había hecho yo el favor de llenar mis datos por ella. Me toman la foto con una Lumix sin trípode y vuelvo a mi puesto a esperar que me llamen para pagar – exacto, no puedo pagar de una vez, tengo que esperar que me llamen.

Ahora estoy en la fila #3 esperando para pagar los $54 y no los $50 que dice la página de internet (qué raro). Para estas alturas ya me he hecho «amiga» de los que están sentados a mi alrededor. Sube una tanda de gente nueva que hacen fila en la caja hasta que alguien se pelea con la cajera porque no está cobrando; regañan a los de la fila y los mandan a dejar su formulario y esperar que los llamen. Llega un jubilado, le tira un piropo a la cajera y deja su papel en la ventanilla; inmediatamente la cajera llama un nombre y es el jubilado que acaba de llegar. Hay protestas y murmullos. Otra jubilada de la fila se alborota y exige que le cobren. En medio del revulú llaman mi nombre, qué miedo! Aprovecho que la sra. se va a pelear con la supervisora para pagar rápido y me dice la cajera que a las 2pm va a estar listo (lo mismo le han dicho a todos), miro el reloj y marca la 1:40pm. Ya para eso espero, igual los señores de SUNTRACS decidieron cerrar las calles y se enfrentan con la policía tirando cuanta cosa se les ocurre desde los edificios donde trabajan.

Bajo y me encuentro un mar de gente esperando pasaporte. Al menos acá la TV es más grande pero igual hace calor, no hay suficientes sillas y encima hay muebles embalados ocupando espacio. Se supone que abajo atienden a los jubilados, menores de 5 años y discapacitados pero igual les toca esperar un montón. No entiendo cómo puede demorar tanto este trámite, qué pasa entre que me toman la foto y pago? No puedo pagar antes y esperar que me llamen para la foto? No, sería lo obvio.

Ya para estas alturas la gente está alterada. Hay micrófono para que la cajera te llame pero no hay micrófono para que llamen a la gente conforme salen los pasaportes, toca afinar el oído o apiñarse frente al escritorio donde los entregan. Sale una tanda de pasaportes, el funcionario quiere que abran espacio para que puedan pasar los afortunados y en eso se pelea con más de 4. Llega alguien que llevaba en eso desde el día anterior y el funcionario le ordena que se siente, que la van a llamar y la mujer por supuesto le grita 4 cosas y el público la secunda. Me siento en una película gringa donde pintan cualquier lugar de América Latina como un pueblo con gallinas corriendo en medio de la gente. Estoy esperando que se forme una trifulca así que mejor me alejo del concolón.

Aparentemente hay dos funcionarios imprimiendo pasaportes y fácil tienen 200 por entregar. Anuncian que están llamando a los de las 9, 10 y 11am… y a mi me dijeron 2pm. La matemática es clara: voy a tener que regresar. Milagrosamente me llaman al ‘rato’, «sólo» tengo como 40 minutos esperando, me siento afortunada y apenada pues hay gente que llegó mucho antes que yo que aún no llaman. Salgo corriendo para que no me linchen.

En resumen, salí como a las 3:30pm pero al menos tengo mi pasaporte.

Domingo de Golf


Hoy fui a ver la ultima fecha del Panama Claro Championship/Nationwide PGA Tour en el Club de Golf de Panama. Debo confesar que no conozco casi nada de golf pero hay que ser de mente amplia y me di mi vuelta por alla. Lo que si sabía era que no debia ser como los fans de Happy Gilmore aunque estuve tentada a hacer algo por el estilo. 😉

Eso era un desfile de gente fashion y de patrocinadores regalando checheritos y comida/bebidas.

Nos sentamos por el hoyo 18 a ver el final de varios participantes. Era cómico que cuando se preparaban para hacer su tiro levantaban unos cartelitos de «Quiet Please» y la gente calladita, menos en el VIP donde ya el alcohol estaba haciendo su efecto de cortarle la audición a la gente y hay que hablar más alto. Varias veces los mandaron a callar ya más en serio.

Ya entiendo por que los grandes negocios, tratados bilaterales, y demás se cuecen en una cancha de golf. Creo que debo aprender al menos lo básico por si acaso de ahí sale una promoción, no? 🙂

Emberá Drua


Continuando con el ‘tour’ del verano pasamos un día en la comunidad Emberá Drua en Chagres.

Aunque creo que fui a esta misma comunidad hace muchos años cuando aún comenzaban con esto del turismo me da un poco de vergüenza informar que esta vez el contacto lo hicimos porque una chica de Austria que es amiga de una de mis visitas nos dio el número. Pero ya lo tengo yo, y de paso ustedes. 🙂

Organizar el asunto fue fácil, solo llamé y dije cuántos y cuándo era el asunto y había alguien esperando por nosotros en el puerto Corotú.  Para llegar al puerto había que entrar por La Cabima y manejar como para Cemex, de ahí a la izquierda y seguir el camino hasta el puerto.

Como decía, alguien nos esperaba en el puerto y nos llevó a una cascada a la que se accede caminando como 10 minutos.  Tenía toda la intención de bañarme pero… era temprano y el agua estaba frrría así que desistí.  Al llegar a la comunidad todos bajaron a recibirnos, luego nos dieron una charla sobre la historia, costumbres, vestuario, etc.   Vimos artesanías, caminamos con el botánico a ver su «farmacia», comimos pescado con patacones, vimos las danzas y brujuleamos por ahí.

Para una experiencia más intensa también pueden pasar la noche en un tambo (rancho).  Ahh, y para los más citadinos que no usan servicio de hueco, me complace informar que los baños son ‘normales’ y hay lavamanos.

Están súper organizados: tienen página web, brochures, salvavidas en los cayucos…

Para contactarlos hay que llamar al teléfono público (507) 333-2850 o dejar mensaje en el celular (507) 6709-1233 y preguntar por Iván Ruíz o Luperio Jomí para coordinar.

Algunas fotos más aquí.

Mini vacaciones: Penonomé – La Pintada – El Roble


La semana pasada estuve de vacaciones porque había visitas en casa y dediqué algunos días a pasear por ahí. Esto es un súper resumen de lo que sucedió el día que visitamos Penonomé, La Pintada y El Roble.

Antes de comenzar tengo una pregunta: saben dónde está el centro geográfico de la República de Panamá? R./ Está en Penonomé, frente a la policía y aquí un par de fotos para los fanáticos de las coordenadas.

También fuimos a La Pintada a ver cómo se hacen los sombreros pintaos.  La Pintada esta como a 20 minutos de Penonomé y la carretera esta en muy buenas condiciones.  Frente al campo de juego, a la izquierda, hay un local donde venden artesanías y junto a eso el local del Sr. Reynaldo Quirós quien amablemente nos explicó cómo se hacen los sombreros, incluso afuera tiene las plantas que se usan para la confección.  Como me imagino su local es la parada obligada para quienes quieren conocer más sobre los sombreros, ya tiene unos muestrarios que me recordaron mucho los trabajos de la escuela.  Quedo pendiente de poner su información de contacto para quienes quieran encargar su sombrero o su artesanía.

Tengo un libro de National Geographic Traveler sobre Panamá y allí dan el teléfono del Ingenio Santa Rosa (987-8101) para giras así que llamamos saliendo de Penonomé para solicitar una gira y al llegar a Aguadulce nos confirmaron que si podrían recibirnos.  Francamente nunca me había imaginado cómo podía ser un ingenio y la visita me resultó súper interesante.  Al pasar la primera garita me recordó la escena de Rain Man donde Tom Cruise y Dustin Hoffman van saliendo del sitio donde estaba recluido Rain Man.  A ambos lados de la carretera había cañaverales y al fondo, escondida entre los árboles estaba la planta.

No vimos todo el proceso porque hay mucho calor involucrado, no me imagino como sería eso pues en la parte que exprimen la caña hace bastante calor pero igual fue interesante.  La caña la muelen, o exprimen, 6 veces y al final queda es como un afrecho que usan para encender las calderas que le dan energía a toda la planta y más. Lo que sobra, la cachaza, la usan de abono.  O sea, no se desperdicia nada… muy ‘verde’. 🙂

Algunas otras fotos del ingenio aquí.

Slacklining


Para hoy tenía pensado quedarme tirada en la cama viendo TV pero el día estaba demasiado espectacular como para pasarlo entre 4 paredes así que el cine tampoco era opción para pasar la tarde.  Le pregunté a Internet qué podía hacer hoy y recibí invitación de @Morinoko para hacer ‘slacklining‘.

La primera – y hasta hoy única – vez que vi eso fue a un hippie en Playa Wizard en Bocas del Toro. Hoy iba con la idea de parkear y ver a la gente haciendo ‘eso’ pero apenas llegué me invitaron a probar.

Cuando intenté subir no me sentía muy estable pero creo que con la práctica ya uno va teniendo mejor balance y puedes al menos subirte y balancearte por un par de segundos. Y bueno, como bien dicen que la práctica hace al maestro pues a practicar bastante. Mi pobre ‘instructor’ casi no pudo hacer mucho porque lo tenía de bastón humano aunque aquí entre nos creo que agarró eso de excusa. 😉

No pensé que fuera para tanto pero he sudado la gota gorda practicando. La próxima vez llevo agua y cositas de picar, ah y el Polar para anotarme puntos haciendo algo al aire libre en vez de encerrada en el gimnasio.

Mucha gente se nos quedó mirando y aunque los invitaron a participar solo una pareja se acercó y estuvieron un rato con nosotros practicando y hablando. Al final, intercambio de números e invitaciones para otras actividades. Buena manera de conocer gente.

Aquí hay un video interesante.

Segunda y contando


Hoy termina la segunda semana en la que he ido al gimnasio regularmente (en esta vuelta). Lo que más me cuesta es levantarme temprano para ir antes del trabajo, sobre todo porque ahora con las 10:30pm pasadas y aún estoy aquí sentada frente a la computadora. 😦

Gimnasio: día 5


Lo logré! Hace mucho tiempo no iba al gimnasio 5 días seguidos. Woohoo!

La verdad me costó un poco, sobre todo porque iba luego del trabajo o las clases y ya en la tarde/noche me faltan las ganas de ir a sudar al gimnasio. Esta vez la estrategia fue llevar una mochila pequeña con la ropa lista y ni pensarlo dos veces.

La próxima semana trataré de ir en las mañanas, ya está demostrado que me cuesta un montón ir en la tarde/noche además que el gimnasio es imposible en las tardes.

A ver como me va! Por lo pronto el lunes espero ver un gran trofeo en mi polar (y que no se tildee esta vez).

Otra vez en el gimnasio


Tengo un par de meses yendo intermitentemente al gimnasio. Desde que subí el Volcán Barú no me lo tomo en serio y como por allí se acerca la revancha, bien debo comenzar desde ya. Hoy volví a las pesas para ver si no me aburro tanto cuando estoy allí. Pensándolo bien, el problema no es cuando estoy allí, el problema es llegar. Creo que necesito un ‘gym buddy’.

Lo cómico es que mientras escribo esto me estoy tomando una cervecita… pero es light. 😉 Se ve que todavía me lo tomo con calma.

Domingo de pereza


Este domingo, como varios otros, ha sido de descanso. Hacía tiempo no me levantaba tan tarde. 🙂

Acabamos de hacer algunos cambios en el sitio y todavía hay cosas que hacer pero serán sobre la marcha. Por lo pronto, por favor enviarme feedback.

Salud!